La psicologia y la pedagogia moderna pusieron en crisis la idea de juego como simple pasatiempo donde el niño se dedica porque non habria aun logrado la capacidad para "hacer algo". Demostraron como el juego es "el trabajo del niño", una de las maneras para conocer la realidad y asi mismo. El niño participa en el juego profundamente, utiliza su energia y sus recursos y esto deja "marcas" en su personalidad", favorece la adquisiciòn de muchas habilidades nuevas y su consolidaciòn...
1 comentario:
rothroMuy interesante todo el artículo, qué bueno sería tener lo de Tonucci en la puerta de la heladera o en la pantalla del celular para leerlo a diario, tanto los docentes como los padres nos olvidamos de ésto muy a menudo.
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